¿Conoces tu tipo de piel? Descúbrelo aquí.

¿Conoces tu tipo de piel? Descúbrelo aquí.

Todos queremos cuidar nuestra piel, que se vea sana y radiante. Pero el primer paso para lograr un cuidado adecuado es conocer cuál es el tipo de piel que tenemos y qué factores la podrían estar afectando, de modo que podamos escoger la rutina que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Las tres categorías más básicas de tipos de piel son la seca, grasa o mixta, pero sabemos que la diversidad es mayor, y como expertos en pieles, que cada una de ellas tiene necesidades especiales. Por eso, revisaremos una a una cada tipo, cómo identificarla y darle los cuidados adecuados.

El tipo y calidad de la piel tiene relación principalmente con el nivel de hidratación de esta, la cual dependerá de la portación de agua al interior de las capas más profundas de la piel, la cual puede llegar a perder hasta medio litro de agua a diario y también de otros factores como la transpiración provocada por el calor o estrés. Con eso en mente, vamos a conocer nuestro tipo de piel.

Piel normal

Es un término de amplio uso para referirse a una piel en buen equilibrio. La piel normal está bien equilibrada: no es demasiado grasa ni demasiado seca.

¿Cómo identificarla?

  • Tiene poros finos y una buena circulación sanguínea.
  • Textura aterciopelada, suave y lisa.
  • Transparencia uniforme, ausencia de impurezas y no es propensa a la sensibilidad.
  • A medida que envejece una persona con piel normal, su piel llega a secarse más.

El objetivo principal con este tipo de pieles es mantener y conservar el nivel de hidratación, lo que podremos lograr con nuestro Menú Naay para Pieles Normales.

Piel seca

Este tipo de piel se caracteriza por producir menos sebo que la piel normal, por lo que carece de los lípidos necesarios para retener la humedad y formar un escudo protector frente a las influencias externas. Al haber una disfunción de la barrera dérmica, los alérgenos, irritantes, contaminantes y microorganismos pueden penetrar con mayor facilidad en la piel.

¿Cómo identificarla?

  • Sensación tirante y áspera
  • Aspecto apagado
  • Descamación
  • Manchas en la piel
  • Poros pequeños
  • Sensibilidad de la piel: Irritación en contacto con detergentes y jabones agresivos

¿Crees que tu piel pertenece a las pieles secas? Tenemos todo lo necesario para cuidarla en nuestro Menú Naay Pieles Secas.

Bonus: Dada la tendencia a una baja hidratación de la piel, se recomienda que las pieles secas repitan sus cuidados e hidratación más de una vez al día, sobre todo si han practicado deporte.

Piel mixta y grasa

Este es el caso de pieles cuya producción de sebo es mayor, pero existen distintos niveles.

La piel mixta es, como su nombre indica, una piel que consta de una mezcla de tipos de piel que varían entre la zona T (grasa) y las mejillas (seca). Las partes más grasas de la piel mixta se deben a una hiperproducción de sebo, mientras que las más secas a una falta de sebo y al correspondiente déficit de lípidos.

La piel mixta se caracteriza por lo siguiente:

  • Zona T grasa (frente, mentón y nariz).
  • Poros agrandados en esta zona, tal vez con algunas impurezas como puntos negros.
  • Mejillas entre normales y secas.

Por otra parte, la piel grasa es un tipo de piel que tiene una elevada producción de sebo, lo que le da un aspecto que tiende al brillo y poros visibles. La hiperproducción de sebo se puede deber a diversos factores como genética, cambios o desequilibrios hormonales, medicación, estrés, productos cosméticos o contaminación.

¿Cómo reconocerla?

  • Poros agrandados, claramente visibles.
  • Brillantez.
  • Piel engrosada y pálida: los vasos sanguíneos pueden no ser visibles.
  • La piel grasa es propensa al acné a distintos niveles

Si reconoces más de 3 factores de la lista anterior es porque probablemente tu piel es de tipo graso o mixto, y para eso hemos desarrollado un completo Menú Naay Piel Grasa y Mixta que te ayudará a mantenerla limpia,  para que el poro esté oxigenado y libre de suciedad.

Pieles atópicas

La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel que afecta la cara, el torso y el cuero cabelludo debido a una hipersecreción de las glándulas sebáceas de esas zonas, y es una de las enfermedades crónicas de la piel que más se da en bebés y niños. Existen diversas causas para esta enfermedad cutánea, siendo la predisposición genética una de las más comunes. Sin embargo factores ambientales, alimentos o incluso la ropa o detergentes pueden desencadenarla.

¿Cómo se manifiesta?

  • Sequedad cutánea
  • Inflamación de la piel
  • Aparición de lesiones de enrojecimiento
  • aparición de lesiones de descamación
  • Picor intenso

Sabemos lo molesto o doloroso que puede sentirse una piel atópica, por eso en Naay hemos desarrollado productos especialmente pensados para satisfacer hasta a las pieles más exigentes. Conoce nuestroMenú Naay para Pieles Atópicas aquí.

Pieles maduras

El envejecimiento de la piel es un proceso biológico y natural en que se debe a diversos motivos como la desaceleración del metabolismo celular, la disminución de producción de colágeno y deshidratación de la piel, la cual se seca debido a una reducción de secreción sebácea. Y no olvidemos el efecto que otros factores como el cigarrillo, excesiva exposición solar o mala alimentación pueden tener a lo largo de los años. Podemos hablar de una piel madura alrededor de los 35 años, pero es un proceso muy personal, por lo que te contamos sobre sus principales signos a continuación.

¿Cómo reconocerla?

  • Piel más seca y fina.
  • Deshidratación.
  • Falta de luminosidad.
  • Flacidez, falta de tonicidad y firmeza.
  • Arrugas profundas.
  • Color pálido o amarillento.
  • Poros abiertos.
  • Hiperpigmentación y manchas de la edad.

¿Reconoces estos signos en tu piel? Entonces es clave mantenerla lo más hidratada posible y cuidarla con productos especialmente pensados para ella, los que puedes encontrar en nuestro completoMenú Naay para Pieles Maduras.

 Piel Bebé

 Y así como las pieles maduras tienen sus propias necesidades, las de los más pequeños también tienen las suyas. La piel de recién nacidos y bebés es extremadamente sensible, pues es más delgada que la de los adultos, lo que se traduce en una mayor pérdida de calor y agua. Tiene una menor concentración de ácido láctico y ácidos grasos, por lo que la resistencia a agentes externos o infecciosos es menor. Por otra parte, las glándulas sebáceas son menores y su sistema inmune inmaduro, por lo que existe un mayor riesgo de contraer enfermedades cutáneas infecciosas o inflamatorias.

Conscientes de su delicada, en Naay hemos desarrollado unMenú de cuidado bebéespecialmente pensado para ellos, para que día a día estén protegidos y sigan su proceso de desarrollo libres de molestias cutáneas.  

Ahora que conoces los distintos tipos de piel ¿Cuál es tu menú Naay?


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